viernes, mayo 25, 2018

M. F./ Unas 33.600 personas viven actualmente con el virus del VIH o del SIDA el cual muchas personas no saben que lo tienen, por lo que es muy importante estar bien informados para evitar contagios. En este sentido, son ya 128 farmacias las que disponen del llamado “test de detección precoz” para poder tener un diagnóstico rápido.

 

El VIH no se pasa de unos a otros tan fácilmente; podemos convivir perfectamente con una persona que lo tenga, darle besos, abrazos o tocarla, podemos tener un comportamiento normal. Lo que no podemos hacer es compartir jeringuillas en el consumo de drogas, tener cuidado con aquellos instrumentos que perforan la piel como piercings, tatuajes o agujas de acupuntura ya que pueden transmitirnos el virus si no se han esterilizado los materiales o han sido utilizados más de una vez.

 

Sin embargo, una de las formas más directas y que supone un gran riesgo de contagio son las relaciones sexuales, máxime sin adoptar precauciones. Por eso, los expertos en salud han hecho especial hincapié en el uso de preservativos, tanto masculinos como femeninos e, incluso, en el uso de lubricantes el cual disminuye la probabilidad de que se produzcan lesiones en las mucosas.

 

En Europa occidental -según un informe de 2013- un 11% de los infectados tenía entre 15 y 24 años; no obstante, el porcentaje de contagios es bajo (concretamente en Cataluña, de 1610 personas que se hicieron las pruebas de VIH, sólo un 1% dio positivo). El área más castigada de todo el ámbito internacional es el África subsahariana donde se han dado un 70% de los casos.

 

Sin embargo, no hay que bajar la guardia y deben de tomarse precauciones; así como también, informar a la ciudadanía, sobre todo a los adolescentes. Por eso, delegaciones de Salud de varias ciudades de nuestro país han elaborado planes recientemente -con motivo del Día Mundial del SIDA– para que los más jóvenes estén informados y tomen conciencia de la gravedad del asunto. En Sevilla, 500 jóvenes participaron en las jornadas sobre la prevención del VIH en las que se pretendía “promover la salud sexual y la educación afectivo-sexual desde el ámbito educativo a través de la impartición de talleres y actividades”.